Naím Qásim reafirmó su rechazo contundente a cualquier camino de negociación directa con Israel, señalando que esta opción no sirve al interés nacional libanés.
Describió esta tendencia como algo que podría abrir la puerta a crisis políticas y de seguridad adicionales en el país.
La llamada a adoptar canales de negociación indirecta
Qásim instó a limitarse a las negociaciones indirectas como el único marco para tratar cualquier asunto político futuro con Israel.
Consideró que este método mantiene el equilibrio y evita concesiones no calculadas.
Críticas al gobierno libanés sobre el camino político
Qásim criticó lo que describió como "concesiones gratuitas", señalando que algunos movimientos oficiales no se basan en una necesidad política clara.
Exigió al gobierno libanés que detenga cualquier tendencia hacia negociaciones directas con Israel.
La posición de Hezbolá sobre las armas y la preparación en el terreno
Qásim reiteró que el partido no renunciará a sus armas, considerando que la preparación militar es una parte esencial de la ecuación de disuasión.
Señaló que la realidad en el terreno demuestra la disposición del partido para cualquier posible enfrentamiento.
Su posición sobre el futuro de las tierras en disputa
Qásim afirmó que Israel no permanecerá en ningún centímetro de las tierras que considera ocupadas, anticipando el regreso de los habitantes a sus áreas más tarde.
Esta postura refleja la continuidad del discurso escalatorio hacia el tema fronterizo.