Moscú responde a críticas alemanas: "Putin no busca revivir la Unión Soviética"

En respuesta directa a las duras críticas europeas, el Kremlin negó oficialmente cualquier intención de Rusia de revivir la era de la Unión Soviética o de lanzar ataques contra la OTAN, durante declaraciones realizadas por el portavoz presidencial ruso Dmitri Peskov el martes.
Estas declaraciones se produjeron en el contexto de una cumbre europea-ucraniana celebrada en Londres el lunes, donde el presidente ucraniano Volodímir Zelenski se reunió con el primer ministro británico Keir Starmer, el presidente francés Emmanuel Macron y el canciller alemán Friedrich Merz, para reafirmar el continuo apoyo europeo a Kiev.
Durante la reunión, el canciller alemán Friedrich Merz expresó sus "dudas" sobre "algunos detalles en los documentos provenientes de Estados Unidos", en referencia a una propuesta de paz estadounidense no anunciada presentada por el presidente Donald Trump. Sobre este punto, Merz dijo: "Es necesario discutir este asunto". También criticó a Moscú, insinuando que el presidente ruso Vladimir Putin busca "recuperar la gloria de la Unión Soviética" y amenaza a los países de la OTAN.
En respuesta contundente a estas declaraciones, el portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, aclaró que el presidente ruso Vladimir Putin "no quiere revivir la Unión Soviética", considerando que tal cosa es "imposible". También describió las declaraciones de Merz sobre este asunto y sobre "atacar Europa" como "incorrectas".
Peskov, en declaraciones transmitidas por los medios de comunicación oficiales, reafirmó que las afirmaciones sobre la "disposición" de Rusia a atacar a la OTAN son "pura tontería", según su descripción literal.
Por otro lado, el portavoz del Kremlin reveló que "Moscú está en contacto constante con Washington y espera los resultados de las consultas sobre el plan de paz", en referencia al diálogo bilateral sobre las vías diplomáticas.
Este aumento de la retórica se produce mientras el presidente Zelenski salió de la reunión cuatripartita en Londres con una propuesta de paz revisada compuesta por 20 puntos, afirmando que no puede "moral y constitucionalmente" ceder ningún territorio, en una insinuación al rechazo de un punto que figuraba en la supuesta propuesta estadounidense que requería que Kiev cediera la región de Donbás a favor de Rusia.
Parece que el discurso europeo firme desde Londres, la nueva propuesta ucraniana y la respuesta decisiva rusa, indican todas ellas un estado de estancamiento y polarización en el asunto, en un momento en que los detalles de la iniciativa estadounidense de paz aún no se han anunciado y generan controversia entre los aliados.