Katz anuncia el inicio de la destrucción de la infraestructura de Hezbollah hasta el "línea amarilla" y critica las promesas de Beirut

Crítica severa a Beirut: "Promesas sin resultados"
En el contexto de su ataque político, Katz criticó duramente al gobierno libanés y al ejército libanés, señalando que el lado libanés había hecho promesas anteriores de desarmar a Hezbollah en la zona del sur del Litani y aplicar las resoluciones internacionales. Katz dijo en tono burlón: "El gobierno del Líbano y su ejército prometieron desarmar a Hezbollah del sur del Líbano... y estos son los resultados", en referencia a la continua presencia de armas y operaciones militares que se lanzan desde el sur, lo que Tel Aviv considera un justificante para su amplia acción de campo hoy martes.
Estrategia de "zona de seguridad" y línea amarilla
Estas instrucciones para ampliar las operaciones de destrucción hasta la "línea amarilla" reflejan el deseo de Israel de imponer una nueva realidad geográfica y de seguridad que impida a los combatientes de Hezbollah regresar a los sitios cercanos a la frontera. El ministro de Defensa aseguró que las fuerzas israelíes no se limitarán a la vigilancia, sino que trabajarán en desmantelar redes de túneles, almacenes de armas y plataformas de lanzamiento en todos los pueblos y aldeas dentro de este ámbito, considerando que depender de garantías diplomáticas ya no es una opción para la institución militar israelí.
Consecuencias en el terreno y advertencias sobre la escalada
Los observadores militares creen que la insistencia de Katz en llegar a la "línea amarilla" allana el camino para una nueva fase de enfrentamientos violentos en el sector medio y oriental del sur del Líbano. Con la continuación de los bombardeos y las operaciones explosivas que anunció el ejército israelí más temprano hoy martes, aumentan los temores de que esta área se convierta en tierra quemada, en medio de una completa ausencia de cualquier papel efectivo de las fuerzas de "UNIFIL" o del ejército libanés para frenar la escalada en el terreno que amenaza con detonar completamente el frente norte.