División internacional sobre la inteligencia artificial.. Votación de la ONU avanza a pesar de la objeción estadounidense

Amplia mayoría apoya el nuevo comité
117 miembros aprobaron la formación del comité científico que incluye a 40 expertos internacionales, en comparación con solo dos países que se opusieron, Paraguay y Estados Unidos, mientras que Túnez y Ucrania se abstuvieron de votar.
La decisión recibió un amplio apoyo de países como Rusia y China, junto con varios países en desarrollo y aliados de Washington en Europa y Asia.
Guterres: Paso hacia una comprensión global de la tecnología
El Secretario General de la ONU, António Guterres, consideró que la formación del comité representa un paso fundamental hacia la construcción de una visión científica global independiente sobre la inteligencia artificial, señalando que ayudará a los países a evaluar sus efectos económicos y sociales de manera equilibrada.
Explicó que la selección de los miembros del comité se realizó tras revisar miles de nominaciones a través de entidades internacionales, incluyendo la Unión Internacional de Telecomunicaciones y la UNESCO, y que el período de trabajo del comité se extenderá por tres años.
Washington rechaza y califica el paso como una sobrepaso de poderes
Por su parte, la representante estadounidense consideró que la creación del comité representa un sobrepaso del papel de las Naciones Unidas, afirmando que la administración del presidente Donald Trump se niega a entregar el tema de la gobernanza de la inteligencia artificial a entidades internacionales.
Washington enfatizó que continuará liderando la innovación en este campo en colaboración con países afines, advirtiendo sobre la posibilidad de que los marcos internacionales sean utilizados para imponer modelos de control sobre las sociedades.
Conflicto global sobre el futuro de la tecnología
El desacuerdo sobre el comité refleja el aumento de la competencia internacional para regular la inteligencia artificial, en medio de crecientes preocupaciones sobre sus riesgos para la economía, la seguridad y la privacidad, frente al esfuerzo de varios países por imponer reglas comunes que rijan su desarrollo a nivel global.