¿Cómo protegemos nuestra salud mental en tiempos de guerra? Estrategias de resiliencia y rutina diaria

La trampa de las noticias... la exposición continua a imágenes impactantes
Muchas personas tienden a seguir las noticias de manera constante por una sensación de control, pero esto puede llevar a un trauma secundario. La Asociación Psicológica Americana aconseja establecer horarios específicos para seguir las noticias de fuentes confiables y evitar clips aleatorios de redes sociales, para reducir los niveles de estrés y cortisol y prevenir el agotamiento de energía.
La rutina diaria... señales de control sobre la vida
Mantener actividades diarias simples como horarios de comidas, cuidado personal y organización del espacio ayuda al cerebro a percibir que la vida sigue bajo control. Los lazos sociales, como hablar con seres queridos y compartir preocupaciones, juegan un papel importante en la reducción de la presión psicológica, y hacen que la persona sienta que no está sola frente al peligro.
Mecanismos de descarga emocional... lidiando con la ansiedad
La doctora Nahal Magdy Refai, consultora de salud mental, enfatiza la importancia de ejercicios de respiración profunda, relajación muscular y actividades físicas para aliviar el estrés. También aconseja escribir y expresar emociones como una forma de procesar traumas y reducir pensamientos perturbadores y aterradores.
Aceptación de emociones perturbadoras... un paso esencial para la resiliencia
El miedo, la ira o la sensación de impotencia son respuestas naturales al estrés y la guerra. Negar estas emociones o intentar reprimirlas puede llevar más tarde a problemas mayores como el trastorno de estrés postraumático, por lo que es crucial aceptarlas y manejarlas de manera consciente.