Cinco reglas lingüísticas que hacen al empleado más influyente y profesional en el lugar de trabajo

Reglas lingüísticas para la excelencia
Preguntas abiertas en lugar de cerradas: transforman el diálogo en una discusión constructiva sobre procedimientos y mecanismos, como preguntar: "¿Cómo maneja el equipo generalmente la flexibilidad los viernes?" en lugar de una pregunta cerrada.
Disculparse en lugar de agradecer: disculparse en exceso reduce la profesionalidad, mientras que expresar gratitud refleja una mayor confianza.
Reemplazar "pero" por "y": crea un equilibrio en el mensaje y aumenta la claridad de las ideas.
Usar "he notado que" en lugar de "siento que": presenta comentarios basados en hechos y no en impresiones personales.
Evitar "por qué" en preguntas directas: reemplazarlo por "cómo" o "qué" hace que el diálogo sea más colaborativo y menos confrontativo.
Impacto directo en el rendimiento profesional
McGough considera que estos pequeños ajustes mejoran la imagen del empleado como un profesional seguro y competente, aumentando las oportunidades de éxito dentro de la organización, lo que convierte el dominio del lenguaje laboral en una habilidad esencial para los empleados que aspiran a influir y crecer profesionalmente.