La Federación Internacional de Fútbol ha decidido prohibir la famosa tradición del “Tailgating” durante los partidos de la Copa del Mundo 2026, lo que significa la ausencia de reuniones masivas que incluyan asados y celebraciones en los estacionamientos antes de los partidos.
Esta tradición es parte integral de la cultura deportiva en los Estados Unidos, especialmente en los partidos de fútbol americano.
Estadios icónicos sin su ambiente habitual
La decisión afectará a estadios destacados como:
Estadio “Arrowhead” en Kansas City
Estadio “MetLife” en Nueva Jersey
Estadio “Gillette” en Massachusetts
Donde desaparecerán por completo las manifestaciones de celebraciones espontáneas que el público solía disfrutar antes del inicio de los partidos.
Transformación de los estacionamientos en áreas operativas
Según los planes organizativos, los estacionamientos alrededor de los estadios se dedicarán completamente a las operaciones logísticas del torneo, lo que significa una reducción en la posibilidad de que los aficionados lleguen en sus propios vehículos.
Este cambio golpea directamente al “corazón” de la experiencia del día del partido para el aficionado estadounidense.
Alternativas pagadas en lugar de celebraciones populares
En lugar del “Tailgating”, FIFA está promoviendo lo que se llama “zonas de aficionados” oficiales y suites de hospitalidad pagadas, como la única opción para celebrar.
Sin embargo, estas alternativas enfrentan críticas, especialmente porque son:
Costosas
De acceso limitado
Lejos del carácter popular y espontáneo
Los costos de transporte aumentan… y el entusiasmo disminuye
Paralelamente a estas restricciones, los costos de transporte están aumentando notablemente:
Los viajes al estadio “Gillette” pueden llegar a 80–95 dólares
El acceso al estadio “MetLife” puede superar los 100 dólares
Y con el aumento de los precios de las entradas, asistir a los partidos se ha convertido en una carga financiera para muchos aficionados.
¿Se convertirá el sueño mundialista en una experiencia elitista?
Los observadores creen que estas medidas podrían cambiar la naturaleza de la asistencia del público, ya que el torneo se transforma gradualmente de un evento popular abierto a una experiencia más organizada… pero también más costosa y menos espontánea.