Moscú acusó a las fuerzas ucranianas de violar la tregua de Pascua a gran escala, afirmando haber registrado cerca de dos mil violaciones desde el inicio del alto el fuego hasta la mañana del domingo.
El Ministerio de Defensa ruso explicó que sus tropas cumplieron con las órdenes emitidas por Vladimir Putin, señalando que las unidades militares permanecieron en sus posiciones sin llevar a cabo operaciones ofensivas.
Kiev responde: Más de 2200 violaciones rusas y bombardeos intensivos
Por su parte, Ucrania negó estas acusaciones y anunció haber detectado 2299 violaciones por parte rusa durante el mismo período. La Junta de Jefes de Estado Mayor de Ucrania informó que estas violaciones incluyeron decenas de ataques directos y cientos de bombardeos de artillería, además de cientos de ataques con drones, especialmente del tipo “FPV” con visión directa.
Detalles en el terreno: Ataques con drones y ausencia de ataques con misiles
Según los datos ucranianos, no se registraron ataques con misiles ni con bombas aéreas guiadas durante la tregua, lo que refleja un patrón diferente de operaciones militares que se centra en los drones y enfrentamientos limitados, en lugar de una escalada a gran escala.
Tregua temporal en una prueba difícil en medio de la continuación de los enfrentamientos
El alto el fuego declarado por Moscú con motivo de la Pascua comenzó la noche del sábado y se suponía que duraría hasta el 13 de abril. Sin embargo, el intercambio de acusaciones entre ambas partes pone en duda la credibilidad de la tregua y refleja la fragilidad de cualquier esfuerzo por reducir la escalada en medio de la guerra.
¿Qué significan estas violaciones para el curso de la guerra?
Estos desarrollos indican que las treguas temporales, incluso cuando están vinculadas a ocasiones religiosas, ya no son suficientes para detener las operaciones militares en el terreno. También reflejan la continua desconfianza entre Moscú y Kiev, lo que reduce las posibilidades de alcanzar acuerdos más sostenibles en un futuro cercano.