Un fuente del equipo negociador ruso informó el miércoles que el jefe del equipo, Vladimir Medinski, mantuvo conversaciones cerradas que duraron dos horas con el equipo ucraniano en Ginebra.
En este contexto, el periódico Washington Post citó a diplomáticos que señalaron que una de las principales discrepancias entre Moscú y Kiev es la cuestión del control de la planta nuclear de Zaporiyia, que es la mayor planta nuclear de Europa y ha sido un punto de tensión clave desde el estallido de la guerra.
Los resultados de estas conversaciones dependen de la posibilidad de reducir la brecha de desacuerdos sobre cuestiones soberanas y de seguridad sensibles.