China ha negado rotundamente los informes que hablaban sobre el suministro de armas a Irán, afirmando que estas afirmaciones “no tienen fundamento”.
La negación fue expresada por el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Geng Shuang, quien enfatizó el compromiso de su país con políticas estrictas en lo que respecta a la exportación de equipos militares.
Compromiso chino con los controles de exportación y las leyes internacionales
El funcionario chino aclaró que Pekín sigue un enfoque “cauteloso y responsable” en la exportación de armas, en línea con las leyes locales y los compromisos internacionales.
Confirmó que China aplica un control riguroso sobre sus exportaciones militares, en un intento de negar cualquier posible papel en la exacerbación de las tensiones regionales.
Preocupación por el fracaso de las conversaciones entre Washington y Teherán
En este contexto, Pekín expresó su preocupación por las repercusiones del fracaso de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, que se llevaron a cabo recientemente en Pakistán.
Advirtió que la falta de progreso en el camino diplomático podría llevar a una nueva escalada en la región de Oriente Medio.
Convocatoria a la desescalada y evitar el regreso a la guerra
China instó a todas las partes involucradas a comprometerse con un alto el fuego temporal y a trabajar para resolver las diferencias a través de canales políticos y diplomáticos.
Subrayó la necesidad de evitar cualquier paso que pudiera reavivar el conflicto, enfatizando la importancia de crear condiciones para lograr la estabilidad y la paz en la región.
El aumento de las tensiones regionales pone a la zona al borde de la escalada
Estas declaraciones se producen en medio del aumento de las tensiones en Oriente Medio, en medio de amenazas mutuas y preocupaciones internacionales sobre el deslizamiento de la situación hacia un enfrentamiento más amplio.
Los observadores creen que el fracaso de las vías diplomáticas podría abrir la puerta a escenarios más peligrosos en el futuro cercano.