El gobierno británico anunció hoy, viernes, la imposición de un nuevo paquete de sanciones dirigido a individuos y entidades que, según dicen, están involucrados en actos de violencia y graves violaciones cometidas contra civiles en Siria, incluyendo a aquellos que han proporcionado apoyo financiero al gobierno del ex presidente sirio Bashar al-Assad.
Objetivo de los involucrados en la violencia de la costa siria
El gobierno británico mencionó en un comunicado oficial que las sanciones afectan a individuos implicados en los actos de violencia que se produjeron en la región de la costa siria durante marzo pasado, además de violaciones más amplias cometidas durante los años de la guerra civil.
El comunicado aclaró que las medidas incluyen a 3 entidades y 6 individuos pertenecientes a facciones armadas activas en Siria, entre ellas las facciones Sultan Murad, Suleiman Shah y Hamzat.
Coincide con un proceso judicial interno
Esta acción británica se produce solo un día después de que el presidente de la Comisión Nacional Independiente de Investigación y Verificación de los eventos en la costa siria, el juez Jumaa Al-Anzi, anunciara que la segunda sesión de los juicios de los acusados de cometer violaciones durante esos eventos se llevará a cabo el jueves en la ciudad de Alepo.
Juicios públicos y un mensaje político
Al-Anzi dijo en una publicación a través de la plataforma “X” que la celebración de sesiones públicas abiertas confirma “la seriedad del gobierno sirio en adoptar la transparencia y romper el ciclo de violencia e impunidad”, señalando que estos juicios tienen como objetivo proteger los derechos de los acusados de todas las partes y fortalecer la supervisión comunitaria sobre el desempeño del poder judicial.
También indicó que organizaciones de derechos humanos de la ONU y civiles asistirán a las sesiones del juicio, en un paso destinado a fortalecer la credibilidad internacional del proceso judicial.
Justicia transicional... un tema pesado
Al-Anzi agregó que “millones de sirios esperan el inicio de un proceso de justicia transicional de manera más amplia”, señalando que la magnitud del tema requiere un esfuerzo y preparación prolongados para responsabilizar a miles de involucrados en los crímenes y violaciones que ocurrieron durante el régimen anterior.
14 acusados ante la justicia
Las primeras sesiones del juicio público comenzaron el 18 de noviembre pasado, e incluyeron a 14 acusados de cometer violaciones durante los eventos de la costa que ocurrieron el 6 de marzo, en el Palacio de Justicia de Alepo, con la presencia de los familiares de las víctimas, según la agencia de noticias siria “SANA”.
La primera parte de los juicios incluyó a 7 detenidos de los remanentes del régimen anterior acusados de incitar a la discordia sectaria, robo y agresión a las fuerzas de seguridad interna y al ejército sirio, y sus sesiones se reanudarán el 18 de diciembre.
La segunda parte incluyó a 7 elementos acusados de homicidio y robo, y sus sesiones fueron suspendidas hasta el 25 de diciembre.
Antecedentes de los eventos
Las áreas de la costa siria, especialmente Latakia, Tartus y Baniyas, vivieron el 6 de marzo pasado enfrentamientos sangrientos y actos de violencia que afectaron a civiles y elementos de la seguridad pública. El gobierno sirio acusó en ese momento a militantes leales al ex presidente Bashar al-Assad de estar detrás de los ataques y llevar a cabo ejecuciones de decenas de personas.
También se llevaron a cabo algunas manifestaciones en áreas de la costa durante noviembre, donde se elevaron demandas políticas, incluyendo la llamada a una mayor descentralización administrativa.
Mensaje internacional doble
Los observadores consideran que las sanciones británicas llevan un mensaje doble: aumentar la presión internacional sobre los involucrados en las violaciones, al mismo tiempo que se monitorea el proceso judicial interno en Siria, en medio de crecientes demandas de garantizar justicia y rendición de cuentas y evitar la repetición del ciclo de violencia.