Después de 38 años.. Un nuevo estudio revela el secreto de los datos "sorpresivos" registrados por "Voyager-2" cerca de Urano

En un nuevo descubrimiento científico, un estudio reciente ha presentado una posible explicación para uno de los mayores misterios que ha desconcertado a los científicos desde que la histórica sonda estadounidense "Voyager-2" sobrevoló el planeta Urano hace casi cuatro décadas. El estudio sugiere que la sonda pudo haber sido víctima de un "mal momento", ya que se encontró con el planeta en un momento en que estaba siendo afectado por una rara tormenta solar.
Urano y Neptuno son los únicos dos planetas en nuestro sistema solar que han sido visitados por una sola sonda espacial, que es "Voyager-2" en 1986. Este breve sobrevuelo dejó un tesoro de datos, pero también planteó preguntas profundas, siendo la más destacada la razón por la cual se observó un cinturón de electrones de alta energía alrededor de Urano con una fuerza que superaba todas las expectativas teóricas en ese momento.
Según un equipo de investigación del Instituto de Investigación del Suroeste (SwRI) en los Estados Unidos, la respuesta podría estar en una coincidencia cósmica. Los investigadores sugirieron que "Voyager-2" pudo haber ingresado a la magnetosfera de Urano al mismo tiempo que pasaba por una "Región de Interacción Solar Co-rotante" (Co-rotating Interaction Region), una estructura en el viento solar conocida por generar tormentas de radiación intensas.
Los científicos afirmaron que tal evento solar raro podría ser responsable de las ondas de alta frecuencia y potencia que captó la sonda, las cuales eran misteriosas en ese momento. Esta nueva hipótesis fue publicada en la prestigiosa revista científica Geophysical Research Letters.
El líder del equipo de investigación, el científico espacial Robert Allen, explicó que el avance científico y los datos de observación recientes desde la Tierra han contribuido a descifrar el archivo de "Voyager-2". El equipo se basó en un evento solar similar que golpeó la Tierra en 2019, causando una aceleración masiva de electrones dentro de los cinturones de radiación Van Allen de nuestro planeta.
Cuando los investigadores compararon los datos de la Tierra con los que registró 'Voyager-2', las similitudes aparecieron de manera notable, lo que apoyó la nueva hipótesis de que Urano no estaba en un estado normal durante el paso de la sonda.
Según el estudio, estas intensas ondas solares podrían ser la clave para entender la enorme energía adicional que registró la sonda, ya que se cree que son capaces de acelerar electrones a velocidades cercanas a la de la luz.
Si esta hipótesis se confirma, cambiará la comprensión de los científicos sobre lo que creían que era el estado normal de la extraña magnetosfera de Urano durante los últimos cuarenta años. También podría abrir la puerta a una mejor comprensión de los procesos magnéticos en el planeta hermano Neptuno.
Allen comentó sobre los resultados diciendo: "Estos hallazgos representan una razón adicional para enviar una misión dedicada a Urano.. Ya es hora de hacerlo."
Los investigadores creen que las preguntas siguen superando a las respuestas, señalando la urgente necesidad de una nueva misión para responder a interrogantes como: ¿Cómo se forman exactamente estas ondas? ¿Qué condiciones las potencian? ¿Y por qué fueron de una fuerza excepcional durante la única visita de "Voyager-2"?