Después de 13 años de ausencia.. Samer Al-Masri regresa al ambiente chamánico con la serie “El Nuwelati”

Al-Masri explicó que su ausencia de este tipo duró aproximadamente 13 años, pero siempre sintió que el ambiente chamánico tiene una particularidad artística que no se puede reemplazar, especialmente cuando la obra se filma fuera de Damasco.
“El espíritu de Damasco” regresa a la pantalla
Al-Masri señaló que filmar “El Nuwelati” en el corazón de Damasco devolvió a la obra su sabor auténtico, tanto en términos de detalles visuales como en la sensación del lugar, lo que se reflejó – según su descripción – en la actuación de los actores y su armonía con las atmósferas dramáticas.
Confirmó que el ambiente real otorga a la obra una mayor credibilidad y crea un vínculo sensorial entre el actor y la escena, algo que algunas obras filmadas fuera de Siria en los últimos años han perdido.
El personaje “El buceador”.. un conflicto en un mundo duro
En la serie, Al-Masri encarna el personaje “El buceador”, un personaje que no pertenece directamente a la profesión del telar, pero se encuentra involucrado en un mundo diferente al de su entorno original.
Explicó que “El buceador” entra en un círculo de conflictos agudos desde los primeros momentos, y asume responsabilidades que superan su capacidad en un ambiente que describió como injusto y en conflicto, lo que lo coloca en enfrentamientos directos y múltiples escenas de lucha.
Señaló que añadió sus toques personales al estilo de lucha, de acuerdo con la naturaleza del personaje, además de innovar “frases” expresivas propias.
El secreto de la frase “Nimalt”
Al-Masri se detuvo en la frase “Nimalt” que se repite en boca de “El buceador”, explicando que está inspirada en las condiciones de la prisión que vive dentro de los eventos de la obra, y se convirtió en un “código” común entre los personajes antes de extenderse en diferentes contextos dentro de la historia.
El legado de “Abu Shehab” regresa a la vanguardia
El regreso de Al-Masri a este tipo de drama recordó su gran éxito en el personaje “El capitán Abu Shehab” en la serie Bab Al-Hara, que marcó un punto de inflexión en su carrera y consolidó su presencia en la drama del ambiente chamánico.
Con la creciente competencia en la temporada de Ramadán, el público espera si “El Nuwelati” le otorgará a Samer Al-Masri una nueva oportunidad de éxito que devuelva la gloria a la etapa dorada de este tipo de drama.