Acusaciones a las fuerzas de apoyo rápido por retener a miles de civiles y militares en condiciones catastróficas en Darfur

En medio del aumento de la catástrofe humanitaria en Sudán, la "Red de Médicos de Sudán" ha dirigido graves acusaciones a las fuerzas de apoyo rápido, relacionadas con violaciones sistemáticas en las prisiones del estado de Darfur del Sur. Según un comunicado de la red, información recibida desde la ciudad de Nyala indica la detención de más de 19,000 personas en la prisión de Daqris, Kober y otros lugares, en condiciones que han sido descritas como "inhumanas".
La red reveló la existencia de detenidos pertenecientes a múltiples sectores, incluidos miles de civiles de diversas profesiones, así como políticos, periodistas y personal médico. Según el texto literal del comunicado, "la mayoría de ellos fueron arrestados en Jartum y Darfur, entre ellos 73 profesionales de la salud". También las listas de detenidos incluyen un gran número de miembros de las fuerzas regulares anteriores.
El comunicado advirtió que las operaciones de detención "carecen de condiciones humanitarias y legales", mientras que los detenidos son privados de sus derechos básicos. Se confirmó que ocurren más de cuatro muertes semanales debido a la negligencia sanitaria, advirtiendo sobre la propagación de enfermedades, especialmente el cólera, que "cosecha vidas de los detenidos debido a la falta de atención médica", según describe el comunicado.
La red pidió a las organizaciones internacionales que presionen a la dirección de las fuerzas de apoyo rápido para "liberar a los detenidos, proporcionarles atención médica y detener las detenciones arbitrarias".
Esta advertencia se produce en el contexto del conflicto sangriento que ha estado ocurriendo desde abril de 2023 entre el ejército sudanés y las fuerzas de apoyo rápido, que según las Naciones Unidas ha llevado a "la peor crisis humanitaria del mundo", causando el desplazamiento de alrededor de 12 millones de personas. Los países de la "cuadrilateral" han propuesto un plan de tregua, antes de que los combates se intensificaran nuevamente, lo que complica aún más la ya precaria situación humanitaria.