Un estudio reciente desmiente el mito del amor único y determina cuántas veces se puede experimentar

Resultados de una investigación a gran escala
Un estudio realizado por el Instituto Kinsey y publicado en la revista Interpersona: An International Journal on Personal Relationships mostró que la mayoría de las personas se enamoran dos veces de media a lo largo de sus vidas. El estudio incluyó a más de 10,000 personas solteras con edades entre 18 y 99 años, a quienes se les pidió que indicaran cuántas veces habían vivido la experiencia del amor romántico.
Diferencias en las experiencias amorosas entre individuos
Los resultados del estudio mostraron que el 14% de los participantes nunca había experimentado el amor romántico, mientras que el 28% informó que se había enamorado una vez, el 30% dos veces, el 17% tres veces, y el 11% indicó que había tenido esta experiencia cuatro veces o más.
El amor no está ligado a una etapa de vida específica
La investigadora principal del estudio, la doctora Amanda Geisterman, explicó que estos resultados son uno de los primeros intentos científicos de medir cuántas veces una persona se enamora. Señaló que las personas mayores reportaron un poco más de experiencias amorosas en comparación con los jóvenes, lo que indica que estos sentimientos pueden repetirse en diferentes etapas de la vida, aunque la mayoría de las experiencias ocurren en la juventud.
Diferencias limitadas entre hombres y mujeres
El estudio también mostró que los hombres informaron sobre un poco más de experiencias amorosas que las mujeres, aunque las diferencias entre géneros fueron mínimas, lo que sugiere que el amor romántico es una experiencia humana compartida en gran medida.
Importancia de los resultados en la comprensión de las relaciones humanas
Los investigadores creen que estos resultados pueden ayudar a los profesionales de la salud mental a contextualizar las relaciones amorosas en su realidad, enfatizando que el amor romántico es una experiencia común, pero no se repite con frecuencia en un solo individuo, lo que también resalta la importancia de otras formas de relaciones y emociones humanas.