En una repetición trágica que se renueva cada año, fuertes lluvias acompañadas de inundaciones arrasadoras han golpeado varias provincias yemeníes desde principios de semana, causando una nueva catástrofe humanitaria que se suma a la crónica sufrimiento de los yemeníes debido a la guerra, la pobreza y el colapso de la infraestructura.
Según informes preliminares, 12 personas han muerto como resultado de ahogamientos o el colapso de sus hogares debido a las inundaciones, mientras que al menos 16 más han resultado heridas, incluidos niños.
Además, decenas de casas han sido destruidas, y familias enteras han sido desplazadas, encontrándose a la intemperie sin refugio ni ayuda suficiente.
* 180 familias afectadas y esfuerzos de ayuda urgente
La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) ha revelado que 180 familias han sido afectadas en las provincias de Al Hudaydah y Hajjah, señalando que sus equipos se han apresurado a llevar a cabo operaciones de respuesta de emergencia que incluyen la provisión de asistencia humanitaria básica y la evaluación del alcance de los daños.
Confirmaron que los esfuerzos aún están en curso para asegurar refugio temporal y suministros esenciales para los afectados.
* Advertencias de la ONU sobre inundaciones devastadoras venideras
Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha advertido sobre una ola de lluvias sin precedentes durante el pico de la temporada de otoño, especialmente en las tierras altas del oeste y centro del país.
La organización prevé que las precipitaciones superen los niveles normales, alcanzando más de 300 mm en áreas que se extienden desde Saada al norte hasta Ibb y Taiz al sur.
La organización ha clasificado las provincias de Ibb, Taiz, Hajjah, Saada, y los valles de Sardood, Bani Qais, Ramah, y Haradh como áreas de alto riesgo, advirtiendo sobre la posibilidad de inundaciones arrasadoras y deslizamientos de tierra que podrían aislar aldeas enteras y amenazar la vida de agricultores y pastores.
* Agricultura en la mira de las inundaciones: amenaza para más de 113 mil hectáreas
La FAO ha señalado que más de 113 mil hectáreas de tierras agrícolas están en riesgo de inundaciones, lo que representa alrededor del 8% del total de tierras cultivadas en Yemen hasta julio de 2025.
Hizo un llamado a los agricultores y pastores para que tomen medidas preventivas inmediatas, como no cruzar los valles inundados, trasladar el ganado a áreas elevadas y mejorar los canales de drenaje agrícola.
* Reunión gubernamental de emergencia y plan para establecer un centro nacional de emergencias
En Adén, el gobierno yemení celebró una reunión de emergencia presidida por el primer ministro Salem bin Breik, donde se discutieron las repercusiones de la depresión atmosférica y las medidas urgentes para abordar la catástrofe.
Durante la reunión se aprobó la creación de un centro nacional de emergencias para coordinar los esfuerzos de respuesta a desastres naturales y cambios climáticos.
Bin Breik afirmó que la construcción descontrolada en los cauces de las inundaciones es una de las principales causas de la agravación de las catástrofes, enfatizando la necesidad de adoptar planes de urbanismo seguros que consideren los riesgos ambientales.
También instó a duplicar los esfuerzos y fortalecer el trabajo de campo para proteger vidas y propiedades.
Señaló que enfrentar las catástrofes climáticas requiere una visión nacional integral que combine planes de emergencia a corto plazo con estrategias a largo plazo, incluyendo la mejora de la coordinación con organizaciones internacionales para financiar e implementar programas de protección ambiental y comunitaria.
* Amplios daños en diversas provincias y campamentos de desplazados destruidos
Los daños abarcaron las provincias de Adén, Lahij, Hadramaut, Shabwa, Al Hudaydah, y Saná, donde las inundaciones han causado la muerte y lesiones de decenas, además de pérdidas devastadoras en la infraestructura y carreteras, y una amplia destrucción de los campamentos de desplazados.
miles de familias enfrentan el riesgo de quedarse sin hogar en medio de la limitada capacidad del gobierno y las organizaciones humanitarias para responder rápidamente.
* Llamados a preparar un plan de emergencia integral
La FAO, junto con otras organizaciones humanitarias, ha enfatizado la necesidad de elaborar un plan de emergencia nacional que incluya monitoreo continuo de los niveles de agua, provisión de agua potable segura, servicios de salud, y garantizar el suministro de alimentos y medicamentos a las áreas afectadas.
También instó a invertir en sistemas de alerta temprana y desarrollar infraestructura para resistir inundaciones, advirtiendo que la falta de estas medidas convertirá cualquier ola de lluvias venidera en una catástrofe multiplicada.
* Catástrofe compuesta en medio de una crisis humanitaria existente
Los expertos en clima advierten que la situación en Yemen presagia un agravamiento de una crisis humanitaria compuesta, donde las catástrofes naturales se entrelazan con la crisis política y de subsistencia.
Las familias que han perdido sus hogares o medios de vida enfrentan el riesgo de pobreza extrema e inseguridad alimentaria, en un país que ya sufre de la fragilidad de la infraestructura y la falta de financiamiento humanitario.
En medio de este sombrío panorama, la vida de los yemeníes permanece suspendida entre la misericordia del cielo, la debilidad de los recursos, y la urgente necesidad de una acción local e internacional inmediata que prevenga más catástrofes y víctimas.