Seis fuentes de la agencia Reuters revelaron que Estados Unidos busca garantizar que ningún extranjero ocupe puestos de liderazgo en el gobierno sirio, en un movimiento que refleja la firmeza de Washington hacia Damasco, imponiendo nuevas condiciones en la estructura de gobierno del país, en medio de crecientes presiones políticas.
Según las fuentes, Natasha Francischi, subsecretaria adjunta de Asuntos del Levante y Siria del Departamento de Estado de EE. UU., entregó una lista de demandas estadounidenses al Ministro de Relaciones Exteriores sirio, Asaad al-Shaaban, durante una reunión especial celebrada en el margen de una conferencia en Bruselas, donde ambas partes discutieron los desarrollos políticos y las condiciones de Washington para el futuro del gobierno en Siria.
Este movimiento se produce en medio del aumento de las presiones estadounidenses e internacionales sobre el nuevo gobierno sirio, con intentos de reorganizar el escenario político según la visión estadounidense que busca realizar cambios sustanciales en la estructura del poder, lo que podría abrir la puerta a nuevas tensiones en las relaciones entre ambas partes.