Un fuerte terremoto de magnitud 5.6 en la escala de Richter sacudió Myanmar el domingo, sumándose a la serie de desastres naturales que afectan al país.
El terremoto ocurrió a una profundidad de 35 kilómetros, según informó el Centro Europeo Mediterráneo de Sismología, reviviendo los recuerdos del desastre que golpeó al país hace solo dos semanas.
El devastador terremoto del 28 de marzo con una magnitud de 7.7 en la escala de Richter, resultó en la muerte de más de 3500 personas y dejó a miles heridas, además de dejar a cerca de dos millones de personas necesitadas de ayuda humanitaria.
Este evento violento aumenta los desafíos que enfrenta Myanmar mientras intenta recuperarse de los efectos del gran terremoto que causó amplia destrucción en varias áreas.
Myanmar, situado en la falla sísmica de la región de Sagaing, experimenta regularmente fuertes terremotos debido a su ubicación geográfica que la expone a amenazas constantes.
Este nuevo terremoto es otro recordatorio de la fragilidad de la situación en esas áreas que siguen bajo el peso de la destrucción y el temor constante a nuevos temblores.