Una semana después del sorpresivo ataque lanzado por el ejército ucraniano a cuatro bases aéreas militares rusas utilizando drones, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski reveló detalles impactantes sobre la operación denominada "Red de Arañas".
En una entrevista con la cadena estadounidense "ABC News", Zelenski explicó que el ataque incluyó el uso de drones escondidos en contenedores similares a "casas móviles" con techos plegables, transportados en camiones rusos sin el conocimiento de los conductores, quienes realizaron su trabajo sin darse cuenta de que estaban transportando herramientas para el ataque.
Zelenski dijo: "Los conductores no sabían nada, solo transportaban los contenedores, que se abrieron a distancia para llevar a cabo el ataque", agregando que los drones atacaron las bases aéreas rusas y causaron daños a equipos militares rusos por miles de millones de dólares.
El presidente ucraniano enfatizó que su país solo utilizó armamento local en esta operación, sin recurrir a equipos de sus aliados, expresando su interés en depender de la producción nacional.
Por otro lado, el presidente estadounidense Donald Trump consideró que el ataque dio al presidente ruso Vladímir Putin "una justificación para bombardear fuertemente territorio ucraniano", un comentario que generó amplio debate.
Rusia respondió con un amplio ataque aéreo a territorio ucraniano con misiles y drones, apuntando a varias bases aéreas y ciudades ucranianas, en lo que describió como una respuesta al ataque ucraniano.
El Ministerio de Defensa ruso confirmó incendios en aeronaves militares después del ataque en las regiones de Múrmansk en el Ártico, y en Irkutsk en el este de Siberia, además de intentos de atacar bases aéreas en Ivánovo, Riazán y Amur, cerca de la frontera china, aunque lograron repeler estos ataques.
Cabe mencionar que Ucrania anunció previamente que dañó más de 40 bombarderos rusos durante esta operación, lo que equivale a aproximadamente un tercio de la flota de bombarderos estratégicos rusos.