En el aniversario de uno de los días más sangrientos para el ejército estadounidense en la última década, el presidente estadounidense Donald Trump firmó una declaración presidencial especial ayer lunes, para conmemorar el cuarto aniversario del ataque "Gate Abbey" cerca del aeropuerto de Kabul, que resultó en la muerte de 13 soldados estadounidenses y más de 160 civiles afganos, durante el proceso de retirada de Afganistán el 26 de agosto de 2021.
* Acusaciones a Biden por "la retirada catastrófica"
Trump, en su declaración, dirigió acusaciones directas a su predecesor Joe Biden, culpándolo por lo que describió como "la retirada catastrófica" de la base militar de Bagram en julio de 2021, y dijo que la retirada se realizó "a medianoche y sin coordinación con las fuerzas afganas", acusando a Biden de llevar a cabo una "maniobra política imprudente" para anunciar una "victoria ficticia" en el vigésimo aniversario de los ataques del 11 de septiembre.
Trump añadió que esta decisión llevó a "dejar a las fuerzas estadounidenses sin una base de operaciones defensiva, lo que permitió a los talibanes liberar a miles de terroristas y criminales de la prisión de Bagram", entre ellos al perpetrador del ataque suicida del grupo "ISIS-K", que se hizo estallar en la puerta del aeropuerto menos de dos meses después de su liberación, causando la muerte de 13 soldados e hiriendo a 45 más, además de más de 160 víctimas civiles.
* "Un momento de humillación para la política exterior"
Trump consideró que lo que siguió al ataque fue "uno de los momentos más humillantes de la política exterior estadounidense", en referencia al ataque aéreo estadounidense erróneo ordenado por Biden, que resultó en la muerte de diez civiles, incluidos siete niños, señalando que fue un "ataque imprudente" que empeoró la situación.
También señaló la entrega a los talibanes de equipo militar estadounidense valorado en 85 mil millones de dólares, además de "la decisión de la administración Biden de abandonar a varios ciudadanos estadounidenses y aliados afganos detrás de las líneas enemigas".
Trump dijo: "La imagen de Biden mirando su reloj mientras regresan los cuerpos de los soldados cubiertos con banderas permanecerá grabada como uno de los momentos más vergonzosos en la memoria nacional".
* Captura del cerebro del ataque
Trump también reveló que su administración, desde que asumió nuevamente la presidencia, ha trabajado para lograr justicia para las familias de los soldados caídos, señalando la captura del cerebro del ataque de Kabul, Muhammad Sharif Allah, en marzo pasado, con la ayuda de inteligencia estadounidense y en colaboración con las autoridades paquistaníes, asegurando que fue trasladado a Estados Unidos para ser juzgado.
* Declaración de un día nacional
Al final de su declaración, Trump anunció el 26 de agosto como un día para conmemorar el ataque, elogiando a los 13 soldados que cayeron en la explosión, y afirmando que "la fuerza de América es lo que hace al mundo más seguro".
* Vance y Hegseth: Biden es responsable
Por su parte, el vicepresidente estadounidense JD Vance describió la ocasión como "una corrección de un error", enfatizando que "el presidente de los Estados Unidos, por su incompetencia, causó la pérdida de sus seres queridos, y aún no lo ha reconocido".
El secretario de Defensa Pete Hegseth consideró que el ataque fue uno de los factores que llevaron al presidente ruso Vladimir Putin a iniciar su guerra en Ucrania, diciendo: "Putin vio la incompetencia del ejército estadounidense bajo el mando de Biden".
* Investigaciones en curso
En este contexto, el portavoz del Pentágono Sean Parnell, un exsoldado en Afganistán, está liderando una amplia investigación sobre el ataque.
Trump había capitalizado el caos de la retirada de Afganistán, específicamente la explosión en el aeropuerto de Kabul, como una poderosa herramienta en su campaña electoral, atacando a la administración Biden, centrándose en la decisión de abandonar la base estratégica de Bagram y entregar armas avanzadas al movimiento talibán.
Por su parte, la administración Biden sigue defendiendo la decisión de retirada, considerándola necesaria para poner fin a "la guerra más larga en la historia de Estados Unidos".