Corea del Norte lanzó un ataque contundente contra el presidente surcoreano Lee Jae-myung, describiéndolo como "hipócrita", tras sus recientes declaraciones sobre el desarme nuclear en la península coreana, que hizo durante su visita oficial a la capital estadounidense, Washington.
Durante su encuentro con el presidente estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca el lunes, Lee declaró que la alianza entre Seúl y Washington se fortalecerá cuando haya un camino real hacia el desarme nuclear y la consecución de la paz y la convivencia en la península coreana, señalando la necesidad de alcanzar una solución pacífica y duradera en una región que, de manera oficial, ha estado en guerra durante más de siete décadas.
Lee, quien asumió el cargo en junio pasado, ha expresado en varias ocasiones su deseo de mejorar las relaciones con Pyongyang, a pesar de que posee un arsenal nuclear avanzado.
Sin embargo, sus declaraciones en Washington provocaron la ira de Corea del Norte, que respondió a través de la agencia de noticias oficial calificándolo de "obsesionado con la confrontación e hipócrita", considerando que sus palabras contradicen sus llamados anteriores al diálogo.
La agencia norcoreana añadió que los comentarios de Lee sobre el desarme nuclear "no son más que un sueño ingenuo, como intentar atrapar una nube en el cielo", reafirmando que Pyongyang no renunciará a sus armas nucleares, especialmente después del fracaso de la cumbre de 2019 entre el líder norcoreano Kim Jong-un y el entonces presidente estadounidense Donald Trump, que no resultó en ningún acuerdo.
En este contexto, el presidente surcoreano aprovechó su visita a Washington para firmar 11 memorandos de entendimiento con Estados Unidos, destinados a fortalecer la cooperación industrial y en el ámbito de la aviación, lo que refleja el esfuerzo de Seúl por fortalecer su asociación económica y militar con Washington en medio de las crecientes tensiones regionales.
Por su parte, Trump expresó durante su encuentro con Lee su esperanza de celebrar una nueva reunión con Kim Jong-un, quizás más adelante este año, afirmando que aún mantiene buenas relaciones personales con el líder norcoreano, a pesar del estancamiento diplomático que ha prevalecido desde el final de su primer mandato.