Los Estados Unidos anunciaron ayer miércoles 23 de julio que han aprobado un nuevo acuerdo de armas por valor de 322 millones de dólares para Ucrania, con el objetivo de fortalecer sus capacidades de defensa aérea y actualizar su flota de vehículos de combate blindados.
El anuncio del acuerdo incluye dos componentes principales:
Venta de equipos para el sistema de defensa aérea "Hawk" y su mantenimiento por valor de 172 millones de dólares,
Además de la venta de vehículos de combate blindados del modelo "Bradley" con servicios de mantenimiento por valor de 150 millones de dólares, según la Agencia de Cooperación de Seguridad y Defensa de EE. UU.
La agencia afirmó que equipar a Ucrania con estos sistemas de defensa contribuirá a fortalecer su capacidad para hacer frente a las amenazas actuales y futuras, mejorando las capacidades de defensa propia y la seguridad regional con capacidades aéreas defensivas avanzadas.
Además, los vehículos "Bradley" y su mantenimiento ayudarán a satisfacer las necesidades urgentes de Ucrania para fortalecer las capacidades de mantenimiento local, garantizando altas tasas de operatividad para los sistemas y vehículos previamente suministrados por los Estados Unidos.
El Departamento de Estado de EE. UU. aprobó el acuerdo, mientras que la Agencia de Cooperación de Seguridad y Defensa proporcionó la documentación necesaria al Congreso de EE. UU., que revisará y aprobará el acuerdo.
Este anuncio se produce después de una pausa temporal en julio en el envío de ciertos tipos de armas a Kiev, a pesar de la escalada de los ataques rusos con misiles y drones en territorio ucraniano.
Los Estados Unidos habían realizado un acuerdo anterior en mayo pasado por valor de 311 millones de dólares para proporcionar entrenamiento y repuestos para aviones de combate del modelo "F-16".
Cabe destacar que la administración del presidente estadounidense Joe Biden ha prometido más de 65 mil millones de dólares en asistencia militar a Ucrania, mientras que el presidente Donald Trump, quien regresó al cargo en enero de 2025, ha seguido un enfoque diferente y aún no ha anunciado ningún nuevo paquete de ayuda para Kiev.
La crisis ruso-ucraniana, desencadenada por la amplia invasión rusa en 2022, continúa con tensiones en aumento y sin signos reales de una solución al conflicto, mientras Occidente sigue apoyando a Kiev en el ámbito militar.