Con la guerra entre Irán e Israel entrando en su segunda semana, el gobierno iraní anunció medidas estrictas para restringir el acceso a Internet, en medio de crecientes tensiones de seguridad.
La portavoz oficial del gobierno, Fatemeh Mohajerani, afirmó durante una conferencia de prensa que el país recurrirá a la red nacional de Internet cuando sea necesario, enfatizando que la decisión se toma para preservar la seguridad del país y de sus ciudadanos.
En una advertencia directa, el gobierno aconsejó a los ciudadanos que no abran enlaces desconocidos y que confíen en las plataformas de medios locales para recibir noticias, ante las advertencias sobre los riesgos de espionaje e interferencias externas.
En un contexto relacionado, el Ministerio de Defensa de Israel hizo un llamado a los iraníes a través de la plataforma "X" (anteriormente Twitter), pidiéndoles que cooperen con el lado israelí compartiendo un enlace al sitio web del Mossad, considerando que la situación actual está generando miedo y desesperación en muchos iraníes, incluidos miembros de las agencias de seguridad, que temen que Irán pueda enfrentar un destino similar al del Líbano o Gaza.
El Ministerio de Defensa no fue la entidad directamente encargada de manejar las solicitudes, pero remitió a los interesados a la página web del Mossad, aconsejando el uso de redes virtuales privadas (VPN) para evadir la censura.
En el terreno, las autoridades iraníes anunciaron la detención de decenas de colaboradores del Mossad, además de desmantelar fábricas de drones utilizados en ataques dentro del país.
También se informó en los medios oficiales sobre la persecución de camiones que transportaban drones israelíes, y la detención de agentes del Mossad dentro de Irán.
Estos acontecimientos reflejan la capacidad de inteligencia israelí para infiltrarse en territorio iraní y llevar a cabo operaciones complejas, ya que fuentes revelaron que el Mossad ha estado infiltrándose desde hace meses, entrenando equipos especiales e introduciendo equipos de drones a través de redes comerciales locales, en una operación similar a los ataques realizados por Hezbollah en el Líbano el verano pasado.