Damasco busca con el Banco Mundial perspectivas de reconstrucción y desarrollo

La reunión no se limitó a las formalidades diplomáticas, sino que abordó temas técnicos como el proyecto "Fortalecimiento y gestión de las capacidades financieras públicas" que discutió el asistente del presidente de la Autoridad Central de Control e Inspección con representantes del Banco Mundial en julio pasado. Estas conversaciones indican una dirección clara hacia la reforma de la estructura financiera siria, que ha sufrido durante años de aislamiento internacional y las repercusiones de la guerra.
El apoyo internacional ya no se limita al Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional anunció en mayo pasado su disposición para ofrecer asesoramiento técnico en áreas sensibles como la gestión de la deuda pública y la reforma del sistema bancario. Estas señales reflejan una creciente convicción en los círculos internacionales de que la estabilidad económica de Siria es esencial para la seguridad de toda la región.
Sin embargo, los desafíos siguen siendo enormes. Reconstruir la confianza en las instituciones económicas requiere más que solo apoyo técnico; necesita reformas estructurales profundas en gobernanza y transparencia. Además, dirigir los recursos hacia proyectos vitales de reconstrucción requerirá una amplia cooperación internacional y coordinación entre los donantes.
Estos pasos representan una verdadera prueba para el nuevo gobierno sirio, ya que su capacidad para aplicar estándares de transparencia y buena gestión determinará la atractividad de Siria para las inversiones internacionales. El éxito en estos asuntos podría abrir la puerta a un flujo de inversiones extranjeras directas, mientras que el fracaso podría devolver al país a un estado de aislamiento económico.
El panorama actual indica un cambio gradual en el trato internacional con Siria, de sanciones y aislamiento a una apertura cautelosa acompañada de apoyo técnico e institucional. Pero el camino aún es largo para lograr la estabilidad económica deseada.