La presidencia palestina advierte sobre una escalada israelí "grave" en Cisjordania y llama a una intervención estadounidense urgente

La advertencia se produjo en un comunicado oficial tras la incursión del ejército israelí en las ciudades de Ramala y Hebrón, lo que resultó en la lesión de decenas de ciudadanos y la detención de varios de ellos, además de la destrucción de propiedades privadas y la confiscación de dinero, según informó la agencia de noticias oficial "Wafa".
La presidencia afirmó que "estos ataques criminales representan un acto de agresión organizado contra el pueblo palestino y su tierra", responsabilizando al gobierno israelí de la escalada, que describió como "metódica y destinada a hacer estallar la situación y forzar a los palestinos a abandonar su tierra".
La presidencia instó a la administración estadounidense a "asumir sus responsabilidades políticas y morales, y presionar a Israel para que detenga estas violaciones de inmediato", señalando que estas prácticas coinciden con lo que describió como "una guerra de exterminio y hambre" en la Franja de Gaza.
El comunicado enfatizó que "el pueblo palestino no migrará ni renunciará a su tierra y a sus sagrados lugares", afirmando que "la seguridad y la paz deben ser para todos, o no habrá seguridad para nadie".
Asimismo, la presidencia pidió a la comunidad internacional que "actúe urgentemente para detener las condenables acciones israelíes, que amenazan con una mayor escalada en Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén ocupada".
Según datos palestinos, las agresiones israelíes en Cisjordania y Jerusalén Este, desde el inicio de la guerra en Gaza hace 23 meses, han resultado en la muerte de al menos 1016 palestinos, y alrededor de 7000 heridos, además de la detención de más de 18 mil ciudadanos.