El director de la Agencia Internacional de Energía Atómica recibe protección reforzada en Viena debido a "amenazas iraníes"

El diario "The Wall Street Journal" en su edición del martes 26 de agosto, citando a personas informadas, reveló que el director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, "ha estado bajo protección de seguridad reforzada durante semanas tras una amenaza iraní".
Una de las fuentes informadas dijo al diario estadounidense que "la unidad de élite de las fuerzas de seguridad austriacas se encarga de proteger a Grossi después de que la agencia de inteligencia austriaca recibiera información sobre una amenaza contra el presidente de la agencia por parte de una entidad externa". La sede de la Agencia Internacional de Energía Atómica se encuentra en la capital austriaca, Viena.
Estas medidas de seguridad se producen en un momento de notable tensión en las relaciones entre Irán y la Agencia Internacional, ya que Teherán suspendió la cooperación con la agencia tras la guerra que tuvo con Israel y que duró 12 días en junio pasado. Irán también aprobó una ley que "no permite ninguna inspección futura de los sitios nucleares iraníes por parte de la Agencia Internacional de Energía Atómica sin la aprobación del Consejo Superior de Seguridad Nacional", el organismo de seguridad más alto del país.
En un desarrollo simultáneo, Teherán llevó a cabo el martes conversaciones nucleares con las tres potencias europeas: Reino Unido, Alemania y Francia. En este contexto, el director de la Agencia Internacional de Energía Atómica declaró en una entrevista con la cadena estadounidense "Fox News" que "el primer equipo de inspectores de la agencia ha regresado a Irán".
La reunión que tuvo lugar en Ginebra entre altos funcionarios de Irán y las potencias europeas se centró en la demanda de Occidente de que Teherán reanude las inspecciones nucleares y la diplomacia, con la amenaza de imponer sanciones si no se produce este desarrollo.