Smotrich llama a hambrear Gaza y ataca la idea del estado palestino

El ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, pidió hoy miércoles cortar el agua, la electricidad y los alimentos a la Franja de Gaza, considerando que estas medidas son necesarias para debilitar a Hamas y evitar que reconstruya sus capacidades militares.
Smotrich dijo en declaraciones transmitidas por medios de comunicación israelíes: "No debemos aceptar ningún acuerdo mientras Hamas sea capaz de reconstruirse. Nuestro objetivo es socavar sus centros de poder militar hasta llegar a desarmarla".
Agregó: "El consejo de seguridad ministerial debe tomar la decisión sobre Gaza, y el ejército debe ejecutarla".
El ministro de línea dura afirmó que "quien no muera por balas morirá de hambre", señalando que los problemas de los habitantes de Gaza —según su descripción— "pueden resolverse si se les permite emigrar voluntariamente".
Estas declaraciones se producen en el contexto más amplio del discurso israelí de línea dura; el primer ministro Benjamin Netanyahu había declarado anteriormente que vive una "misión histórica y espiritual" relacionada con la visión de lo que se llama "Gran Israel", que incluye, según la propuesta israelí, territorios palestinos ocupados y partes de Jordania, Líbano, Siria y Egipto.
Estas posiciones han sido ampliamente criticadas en el mundo árabe; la Liga de Estados Árabes condenó las declaraciones y las consideró "una violación de la soberanía de los estados árabes y un intento de socavar la seguridad y la estabilidad en la región".
En el mismo contexto, Smotrich reforzó sus posiciones coloniales al anunciar el lanzamiento de un proyecto para conectar el asentamiento de Ma'ale Adumim con Jerusalén después de veinte años de retraso, afirmando que "Cisjordania es parte de Israel por promesa divina", describiendo la idea de establecer un estado palestino como "un peligro existencial para Israel", y enfatizando la continuación de la expansión de asentamientos para desmantelar este proyecto.