Irán confirma su disposición para responder rápidamente a cualquier ataque y acelerar su programa nuclear

El presidente del parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó que su país "estará más preparado que nunca para responder a cualquier ataque", señalando que "el programa nuclear iraní avanzará más rápido que antes", según informó la agencia de noticias "Mehr".
Esto a pesar de las afirmaciones de los funcionarios estadounidenses, encabezados por el presidente Donald Trump, de que los recientes ataques "han puesto fin al programa nuclear de Irán". Trump declaró que "los ataques eran necesarios para evitar que Irán desarrolle armas nucleares", asegurando que los sitios nucleares importantes "fueron completamente eliminados por completo".
Por su parte, el secretario de Estado de EE. UU., Mike Pompeo, en una entrevista con el periódico "Politico" publicada hoy miércoles, afirmó que los ataques contra Irán el pasado sábado "causaron daños significativos y sustanciales a una variedad de pilares del programa nuclear iraní", considerando que "Teherán ahora está más lejos que nunca de tener armas nucleares de lo que estaba antes de que el presidente estadounidense tomara su valiente decisión de destruir los tres sitios nucleares (Fordow, Natanz e Isfahán)".
Por otro lado, una evaluación de inteligencia preparada por la Agencia de Inteligencia de Defensa de EE. UU. (una de las principales agencias del Pentágono), publicada por medios de comunicación estadounidenses ayer, reveló que "los ataques estadounidenses no destruyeron en gran medida las instalaciones nucleares de Fordow, Natanz e Isfahán, sino que retrasaron el programa nuclear iraní solo unos meses".
Este aumento de la tensión se produce en medio de una aguda crisis regional, donde Israel ha asesinado desde el 13 de junio a decenas de destacados líderes militares iraníes, incluidos el jefe de Estado Mayor, Mohammad Hossein Baqeri, y el comandante de la Guardia Revolucionaria, Hossein Salami, además del comandante de la base "Khatam al-Anbiya", Ali Shadmani, quien fue nombrado solo días antes de su asesinato.
Estos actos desencadenaron una guerra sin precedentes que duró 12 días entre Irán e Israel, antes de que se anunciara un acuerdo de alto el fuego el pasado martes.