El presidente turco Recep Tayyip Erdogan pidió hoy domingo al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que está prohibido, que se disuelva, un mes después de que su fundador, Abdullah Ocalan, actualmente encarcelado, llamara a su partido a entregar las armas.
Erdogan también dijo en ocasión del Eid al-Fitr: "Nuestro tiempo y paciencia no tienen límites", y agregó: "Esperamos que el partido se disuelva sin más demora y entregue todas sus armas".
Ocalan, encarcelado en una isla frente a Estambul desde 1999, había instado anteriormente a los miembros de su partido el 27 de febrero a entregar sus armas después de décadas de violento conflicto con el estado turco.
A pesar de ello, el PKK ha establecido condiciones, incluida la liberación de Ocalan.
Mientras tanto, Ankara hasta ahora ha rechazado esas demandas, que incluyen el cese unilateral del fuego anunciado por el grupo.
Cabe mencionar que el PKK, clasificado como grupo terrorista por la Unión Europea y los Estados Unidos, ha llevado a cabo una rebelión armada contra Turquía desde principios de los años ochenta, lo que ha resultado en la muerte de decenas de miles en el conflicto.