Continúan las operaciones de rescate para sacar a un joven atrapado en un pozo artesiano a una profundidad de 60 metros en Aqaba.

El equipo de defensa civil en la provincia de Aqaba continúa sus esfuerzos para rescatar al joven Issa Saleh Mohammed Al-Tammat (37 años), quien quedó atrapado en un pozo de agua artesiano desde el mediodía del pasado lunes mientras trabajaba excavando, sin que su estado de salud esté claro hasta ahora.
Según las declaraciones de Mahmoud Al-Tammat, hermano del joven, a "Al Arabiya.net", Issa había viajado a Aqaba a trabajar durante diez días antes de que la familia recibiera la noticia de su caída en el pozo, que tiene una profundidad de más de 60 metros, debido al derrumbe del suelo mientras excavaba.
Mahmoud explicó que la familia recibió la noticia el lunes por la noche y se trasladó de inmediato al lugar del accidente, que describió como "una zona residencial no autorizada para la excavación, donde opera una entidad no autorizada", pidiendo a las autoridades: "Queremos que regrese vivo o muerto".
Por su parte, el gobernador de Aqaba, Khalid Al-Hajjaj, afirmó que todas las autoridades competentes han estado trabajando en el lugar desde el momento del informe, señalando que los equipos de rescate enfrentan grandes dificultades debido a la complejidad del terreno y la profundidad del pozo. También señaló que la excavación en la zona es una "violación evidente", confirmando que "se advirtió previamente sobre su peligrosidad".
Según una fuente de seguridad, los equipos de defensa civil se movilizaron inmediatamente al recibir el informe e iniciaron la implementación de un plan de rescate utilizando el equipo técnico disponible, en medio de esfuerzos intensos que no han cesado desde entonces, a pesar de la falta de información confirmada sobre la salud del joven hasta ahora.
En un contexto relacionado, la familia Al-Tammat agradeció los esfuerzos oficiales realizados, pero solicitó un refuerzo del apoyo técnico y la asistencia de equipos de ingeniería especializados y tecnologías modernas, especialmente al pasar las horas sin información clara, lo que ha aumentado la preocupación de sus familiares y los habitantes de su aldea en Beit Yafa, Irbid, que siguen de cerca los acontecimientos del accidente, pidiendo su regreso sano y salvo.