Estados Unidos cancela una recompensa de 10 millones de dólares a cambio de información sobre un terrorista.

Un portavoz del Ministerio del Interior afgano anunció el sábado 22 de marzo que Estados Unidos ha cancelado una recompensa monetaria que había sido asignada a quien proporcionara información que condujera a Sirajuddin Haqqani, uno de los líderes destacados del movimiento talibán.
La recompensa anunciada ascendía a 10 millones de dólares. Además, los nombres de Yahya Haqqani y Abdul Aziz Haqqani fueron eliminados de la lista de recompensas, siendo la recompensa por la captura de cada uno de ellos de 5 millones de dólares.
Según el sitio "Recompensas por la Justicia" del gobierno estadounidense, la eliminación de estas recompensas podría estar relacionada con la liberación del prisionero estadounidense George Gilkeson. Sin embargo, el FBI sigue ofreciendo la recompensa en su sitio web, indicando que se cree que Sirajuddin Haqqani participó en la coordinación de ataques transfronterizos contra Estados Unidos y las fuerzas de la coalición en Afganistán.
Por otro lado, Sirajuddin Haqqani, quien ocupa interinamente el cargo de ministro del Interior en el movimiento talibán, reapareció después de una ausencia de 52 días, siendo visto en una mezquita de la ciudad de Khost el viernes 14 de marzo; sin embargo, la falta de nuevas imágenes suyas en la sede del Ministerio del Interior ha suscitado preguntas sobre si ha renunciado a sus funciones oficiales.
En un contexto relacionado, Mohammad Asif Sediqi, exvicepresidente del Senado afgano, señaló un aumento de tensiones entre el líder talibán Hibatullah Akhundzada y la "Red Haqqani" en los últimos meses.
Sediqi afirmó en una entrevista con "Amu TV" que las divisiones dentro del movimiento se han profundizado, lo que ha llevado a una disminución significativa de la influencia de Haqqani, y que su renuncia se ha vuelto inevitable dadas las políticas seguidas por Akhundzada.
Según el periódico "Al-Sharq al-Awsat", fuentes cercanas a los círculos internos de los talibanes informaron sobre crecientes fricciones entre la facción de Kandahar, que controla el liderazgo del movimiento, y la "Red Haqqani", señalando que Sirajuddin Haqqani está cada vez más frustrado por lo que percibe como una concentración de poder en manos de Akhundzada, lo que aumenta las disputas dentro del movimiento.
Por su parte, el portavoz talibán Zabihullah Mujahid negó informes sobre divisiones internas graves, afirmando que "las diferencias de opinión son normales y no indican una gran división" dentro de los talibanes.
Mientras la aparición pública de Haqqani en Khost sugiere que no ha desaparecido de la vida política, su continuada ausencia del Ministerio del Interior plantea más preguntas sobre su posición dentro de la estructura de liderazgo de los talibanes.