Reunión ampliada en Sueida llama a una postura unificada contra el caos de seguridad y reafirma el rechazo a la división.

Se llevaron a cabo eventos religiosos y sociales en la ciudad de Sweida la noche del domingo 25 de mayo, con una reunión ampliada en la casa de la familia Abu Asali, con la presencia del líder espiritual de la comunidad drusa, el jeque Abu Osama Yusuf Jarboua, representantes de familias de la ciudad, líderes de facciones locales, además de varias figuras religiosas y civiles, para discutir los desafíos de seguridad actuales en la provincia.
Según el sitio "Sweida 24", la reunión tuvo como objetivo establecer una postura unificada frente al deterioro de la seguridad, especialmente la proliferación de armas indiscriminadas y su impacto negativo en la estabilidad de la vida pública.
El debate resultó en la redacción de un borrador de resolución preliminar que respalda el fortalecimiento del papel de las facciones locales en el mantenimiento temporal de la seguridad, hasta que se active la labor de la policía judicial y las fuerzas de seguridad interna locales, quienes asumirán posteriormente la responsabilidad de seguridad por completo, de acuerdo con los marcos legales y el consenso social.
El borrador incluyó disposiciones que rechazan cualquier proyecto divisionista o intervención externa que amenace la estabilidad de Sweida, enfatizando la importancia del diálogo entre todas las partes religiosas, sociales y políticas, rechazando la incitación y exclusión, y abogando por un consenso integral que garantice la participación de todos.
Durante la reunión, se expresaron opiniones que reflejaron una amplia consternación por los recientes actos de violencia en áreas como Ashrafieh, Jaramana y Sweida, además del aumento del discurso incitador en las plataformas de redes sociales.
Los participantes criticaron lo que llamaron "campañas de demonización" dirigidas a la provincia, ya sea a través de discursos de excomunión y el ataque a símbolos locales, o mediante llamados incitadores destinados a fomentar divisiones internas, exigiendo la criminalización de tales prácticas y la rendición de cuentas de los responsables.
Uno de los oradores durante la reunión enfatizó la necesidad de cumplir con el concepto del estado y el imperio de la ley, señalando la disminución de la confianza entre la sociedad y las autoridades oficiales, lo que, según él, requiere medidas urgentes para abordar esta brecha, incluida la rendición de cuentas de los involucrados en violaciones y detener el discurso sectario.
Los asistentes concluyeron reafirmando la continuación de las consultas preparatorias para celebrar reuniones más amplias a nivel provincial, con el fin de establecer una versión final de la resolución que refleje un consenso real sobre las prioridades de seguridad, fortalecer la unidad comunitaria y hacer frente a cualquier intento que amenace la estabilidad o promueva proyectos divisionistas.